¡Cómo te miraba la luna!
¡Cómo te miraría, niña,
que floreció el almendro en diciembre,
la retama se
vistió de gala
y yo, pálpito celoso,
cubrí tu rostro con mis besos.
Como te miraría la luna,
que aquella noche las estrellas,
arrobadas, buscaban
en tu perfil
su argentino reflejo...
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